martes, 10 de noviembre de 2009

Abrí los ojos (Alexandra Franco, 21)


Abrí los ojos, sentí la fuerza de los rayos solares cubriendo mis ojos, abrazando mis ojos, quemándolos. Era esa sensación de ojos sorprendidos por el primer rayo atravesando tu pupila. Ese momento en que tú vista se nubla. Y sientes que la cabeza te duele. No pude mas, los tuve que cerrar. En ese instante, empecé a pensar, a razonar. Primero, me di cuenta de que estaba recostada. Pero no en una cama, o en un sillón, recostada sobre el suelo. Pero este suelo tenia una textura peculiar, no era pasto… entonces ¿que era?



Empecé a moverme ciegamente, sentí pequeños pedazos incrustándose en mis brazos. Aquello no era normal, se sentía como arena. Estaba confundida. Al abrir los ojos, me lleve la gran sorpresa de que, efectivamente aquello en lo que yo estaba recostada era arena. Me senté, voltee a ver hacia mí alrededor. Solo había arena…



No entendía, ¿como esto era posible? Y luego, un dolor punzante en mis brazos, en mis mejillas, en mi piel. Aquel dolor era obviamente ocasionado por mis quemaduras.

Esto no estaba bien. ¿Cuánto tiempo había estado ahí? Pero más importante, porque estaba ahí?!



Me pare, no tenia fuerzas. Tenía sed. Mi garganta no era mas que otro desierto; sediento por tan solo una gota de agua, una gota de cualquier cosa bebible. El pensar en mi sed, me hizo enfocarme en mi garganta, pensar inconscientemente en ella. Como cuando quieres algo que no puedes tener, y te forzas a no pensar mas en eso, para no quererlo ya mas. Pero al final, terminas deseando aquello aún más. Sólo imaginaba una gota, refrescante, deslizándose lentamente sobre mi garganta, acariciándola con esa frescura, lentitud y delicadeza.



Empecé a caminar sin rumbo, sin destino. Solo con la esperanza de encontrar una respuesta.

Camine y camine, segundos, minutos, tal vez horas…

Solo sentía ese otro yo arrastrándome por donde este pudiese.



Ya no veía bien, aquel paisaje no era más que una ilusión. Como una pintura pintada por Vincent Van Gogh. Solo manchas, manchas, manchas que se unían para recrear una imagen borrosa.



Me di por vencida, había agotado mis fuerzas. No tenía más que dar.

Y para que seguir buscando, si no sabia en donde ni que buscar.

NO había encontrado ninguna respuesta… ya no quería respuestas.

Me acosté lentamente. Cerré los ojos…



Sentí mi corazón latir mas lento, mas rápido, y luego… no lo escuche. Ya no quería luchar más, ya solo quería que terminara. Y ahora solo había silencio… y luego paz.



Y entonces… desperté.



Y aprecié.


Estaba yo otra vez en mi cuarto. Tenia cobijas, tenia una almohada. Voltee a mi lado, estaba mi hermana. Luego recordé mi sed, y fui a tomar agua; tenia una cocina, tenia comida.

Tenía todo lo que necesitaba, y quería.

Ahí, bajo ese techo estaba todo lo que quería. Un hogar, una familia, agua y comida.


Sentí mojada mi mejilla, deslice mis dedos sobre ella. Estos quedaron húmedos. Fui al espejo y me vi, era un desastre. Mi pelo café estaba enredado, agarre una liga y me lo recogí, no tenia ganas de cepillarlo. Mis ojos cafés estaban rojos a su alrededor, y llorosos.

Fue ahí cuando recordé lo que había pasado esa tarde…

Me había peleado con mi hermana, por un simple collar.

Le había gritado a mi mama, por no comprarme un suéter.

Me había enojado con migo misma por tener malas calificaciones.

Pero mas importante… Lo había perdido a el.

Y todo por mis caprichos. El era todo lo que yo quería, y lo había herido por mi egoísmo.

Todos mis problemas se los había puesto en los hombros, el tenia que soportar todos aquellos insignificantes problemas.

Aterrorizada, viéndome hacia el espejo, me di cuenta de la persona que había sido aquella tarde. Indiscutiblemente, yo ya era un monstruo.

No pude mas con mi culpa, me carcomía por dentro, lentamente.

Rápidamente, corrí a mi cuarto, desperté a mi hermana y le dije

- Perdón, usa el collar mañana, no me importa…

Ella me dijo – Ana, ¿Para eso me despertaste?

Me reí, una risa lenta, feliz. Le dije que se volviera a dormir.

Luego me metí a mi cama, y muy estúpidamente acaricie mi cobija. Estaba agradeciendo tener aquella cobija, que me cubriera del frio, y que me había acompañado aquella tarde de soledad…


Al siguiente día, sonreí todo el día. No deje de decir gracias. Estaba tan agradecida con la vida…

Pero algo faltaba… y es que todavía no estaba el.

Aquella noche volví a quedarme dormida… desperté en el mismo lugar. El mismo desierto.

Me dio un escalofrío. Me volví a levantar. Pero esta vez no me movió. Sabia que no iba a llegar a ningún lugar, a ninguna respuesta. Pero me había equivocado…

A lo lejos, pude distinguir un lago. Me acerque. No lo podía creer... aquel lago era real.

Tome agua, suspire. Sentí aquellas gotas rozando mi garganta. Bajando lentamente. Hidratando cada pequeño espacio adentro de mi ya seco. Se sintió tan bien.

Y esta vez casi no estaba quemada. Esta vez era un ligero dolor. Un dolor soportable. Ya casi todo era mejor… todo había mejorado…


Pero faltaba algo, aun no podía salir de aquel desierto.

Podía tomar agua, descansar, podía sobrevivir. Pero seguía en el desierto. Y no había forma de salir.

Desperté, me sentía mejor, mi oscuridad ya tenia un poco de luz.


Ese día, hable con el. Platicamos, me disculpe, y nos arreglamos…

Pasaron horas… y volví a cerrar mis ojos para transportarme de nuevo a aquel desierto.


Pero otra vez me había equivocado; nuevamente, como en mis sueños anteriores, abrí los ojos en un lugar desconocido. Pero aquel lugar no era un desierto, era todo lo contrario. Era una cascada, y miles de plantas florecían a su alrededor. En el cielo había sol, pero llovía. Pronto, un enorme arcoíris atravesó en cielo. Lo pintaba, y se reflejaba en aquel rio. Todo era bello, todo era bueno… Después escuche cantar a unos lindos pájaros, era un melodía. Y luego me llego una briza, que cargaba con el olor de miles de flores. Sentí aquel perfume natural entrar en mi nariz. Me lleno los pulmones de aire fresco, y limpio. Aquel aire frio y húmedo…

Todo en aquel lugar era perfecto.


Y entonces, desperté.


Abrí los ojos, me senté, y abrase mis piernas con los brazos. Me di cuenta que esos sueños habían sido verdad. Habían reflejado mi mundo, me habían reflejado a mí.

Al principio todo era seco, no había amor, no había felicidad, era un desierto de emociones.

Con forme el tiempo transcurrió, y yo mejore como persona, la gente y las cosas alrededor de mi florecían. Sonreían.

Y así es como mi desierto, se convirtió en el cielo…

lunes, 9 de noviembre de 2009

El Viaje más inesperado (Mariana Rojas Vargas, 22)



Esta es la historia sobre mi mejor amiga, mi primo y yo. Nosotros vivimos en “Witori”, una ciudad que esta como a 10 minutos de la playa. Los 3 (Daniela, Rodrigo y Mariana) somos muy buenos amigos, sabemos que nos podemos confiar todo entre los tres, aunque en algunas ocasiones Dany y yo nos contamos más cosas (porque las 2 somos niñas). Todos vamos en “Villa Soleada” la mejor secundaria del mundo entero (bueno… según nosotros 3). Aunque nos vemos todos los días en la escuela, también somos vecinos, los tres vivimos en la privada “Veranda”. Nos vamos y regresamos juntos de la escuela, y casi todos los días nos reunimos en casa de alguien o en el jardín, a hacer la tarea o solo para contar algún chisme.

La mas chismosa es Dany, ella tiene el pelo castaño y es de estatura mediana. Rodrigo, es mi primo por parte de mi mama, el es un poco chismoso, pero nadie le gana a Dany. El es un poco alto, tiene pelo chino y negro, sus ojos son verdes. En cambio yo soy chaparra y de pelo café oscuro, a mi me gusta escuchar todos los chismes que nos cuenta Dany.

Aunque los 3 somos muy diferentes, nos hemos aprendido a llevar, con tantos años de convivencia, creo, y espero que nuestra amistad nunca se vaya a acabar. De hecho, mi primo y yo hemos convivido desde que nacimos, bueno, desde que yo nací. El es un año, 2 meses y 4 días mas grande que yo. Dany es solo 3 meses y una semana mas pequeña que yo, pero a ella la conocí cuando entramos en la misma primaria, hace 7 años.

Casi nunca nos hemos separado, creo que lo más que he estado sin ver a mis mejores amigos fue 1 mes y 2 semanas, cuando me fui de vacaciones en un verano, y creo que no podría soportar más tiempo sin ellos. Mis papas vieron que no podía vivir sin ellos, así que prometieron que el siguiente verano íbamos a invitar a Dany y a Rodrigo a que se vengan con nosotros. El único problema es que mi odioso hermano Santiago de 16 años, también invitaría a el hermano de Rodrigo y a su noviecita Lucia que es la persona mas insoportable del mundo entero.

Aunque no me gustaba la idea de que mi hermano también invitara a gente, el plan de verano era genial. Moría de ganas por que llegara el día de ir al aereopuerto, y al fin alejarme de aquí con mis 2 mejores amigos… ¿Que mas se podía pedir?

Todos los días nos juntábamos 1 hora en el jardín, nos encontrábamos en la portería de la cancha pequeña, y decidíamos donde íbamos a pasar ese día. Estas juntas no eran fijas, solo eran para comentar sobre el viaje. Pero cuando final mente tuviéramos este gran verano, estas juntas diarias iban a desaparecer. Siempre aportábamos buenas ideas sobre destinos, aerolíneas, paseos, etc. Todos estos planes se escribían en nuestro “scrapbook de viaje” el cual estaba muy bien decorado por Dany y por mí. Nos la pasábamos muy bien imaginando como iba a ser este viaje, ya hasta sabíamos que ropa poner en nuestras maletas.

Todos nuestros planes estaban muy bien hechos, nada podía salir mal… eso creíamos…

Ese era un día normal de invierno en Witori, aunque no hacia frio, pues vivimos en la playa. Ese miércoles 28 de octubre teníamos mucha tarea, la junta de viaje que normalmente era a las 5:00, decidimos que hoy comenzaría a las 6:00 y seria en mi casa. Esto no era nada especial, ya había sucedido varias veces…

Me apure mucho desde que llegue a mi casa, para poder adelantar mi tarea lo mas que pudiera antes que llegaras mis amigos. Comí un poco apurada, y logre terminar mi tarea de Física y de Historia. Ahora solo me faltaba la de mate. Podía hacerla con ellos, pero yo soy la única buena en mate. Me decidí a empezarla, pero sonó el timbre, eran ellos. Mi mama les abrió la puerta, y les pregunto si ya teníamos algún plan sobre las vacaciones, ellos disimularon que teníamos todo planeado y solo respondieron “pues… tenemos algunas ideas.” “Que bueno niños, luego lo platicaremos con calma, aunque aún falta para que sea verano.”

Subimos corriendo las escaleras hacia mi recamara, como siempre, Dany adelante, luego yo y al final Rodrigo. Todo iba como si nada. Llegamos y comenzamos a hablar sobre la miss Paola que se fue de vacaciones, sobre su suplente y otras cosas de la escuela.

Estábamos por comenzar a leer nuestras ideas para el viaje, y de pronto suena el teléfono…

No nos importo mucho, y nadie corrió para contestar. Después de que el teléfono sonó un rato, decidí pararme a contestar.

Era mi tía Meche, ella vive en “Fanitz” (el lugar más frio del país, allí nieva casi todo el año, pero sobre todo en verano).

Yo:__ ¿Bueno?

Meche:__ Hola Marianita, soy tu tía Meche, ¿cómo han estado todos?

Yo:__ ¡¡Aaa!! Hola Meche. Todos bien, y tú y Talika (su perrito salchicha).

Meche:__ Todos bien muchas gracias… Preciosa ¿me pasas a tu mama porfa?

Yo:__ si con mucho gusto, adiós.

Entonces le di el teléfono a mi mama, no me intereso escuchar la conversación, aunque mi tía no hablaba muy seguido, siempre llamaba para saludarnos y ver como estábamos todos. Nunca creí que esta llamada hubiera sido diferente.

Mientras mi mama y mi tía hablaban por teléfono. Nosotros tres preferimos ver en la televisión un reportaje sobre las vacaciones en todo el mundo, los mejores hoteles etc. Estaba muy interesante este documental, los 3 estábamos muy entretenidos.

Después de cómo 20 minutos de hablar con mi tía, mi mama entro a mi cuarto y vio lo que estábamos viendo en la tele. Estaba en la parte de las ciudades con playa como Witori.

Cuando comenzaron los anuncios mi mama nos dijo:

__Bueno, ya escucharon que llamo la tía Meche. Hace mucho tiempo que no la vemos, y yo creo que convivir con ella un rato no estaría mal. La ultima vez que hable con ella le dije que me gustaría poder verla en las vacaciones de verano. El motivo por el cual me marco ahorita, fue para avisarme que acababa de encontrar unos boletos de avión hacia acá en las vacaciones a un muy buen precio. Me pregunto que si no teníamos ningún plan, y yo le platique que íbamos a hacer algo con ustedes, pero que nuestro plan no estaba muy listo. Ella se compro un coche por internet, pero tiene que venir hasta acá a recogerlo, entonces decidimos que va a venir y vamos a pasar unos días aquí con ella. Y luego nos íbamos a ir a un paseo por carretera y pasar por varios hoteles bonitos y así. No se preocupen, nos vamos a regresar en avión juntos. Bueno espero que les guste el plan, creo que va a estar muy divertido. Vamos a estar en muchos lugares como los que salen en su programa de tele. Bueno ya van a terminar los anuncios. Al rato seguimos platicando.__

Mi mama salió de mi cuarto, los 3 nos quedamos callados y confundidos, no hablamos nada hasta que termino el programa. Luego comenzamos a decir que a lo mejor podría ser una buena idea y que iba a ser divertido.

Después de mucho esperar, el gran día llego.

Era un Viernes y salimos temprano de la escuela, mi tía ya había llegado una semana antes. Pero este día ya era el día definitivo de comenzar nuestro viaje. Con las maletas listas y todo preparado, comenzamos esta gran aventura.

Nuestro viaje era por las costas del país, cundo llegamos a la tercera playa, el sol desapareció y el viento comenzó a soplar muy fuerte de repente. No teníamos idea de que era, así es que nos bajamos del coche a buscar a alguien que nos pudiera dar información.

Nos dividimos en 2 grupos, los niños y las mamas. Nosotros nos fuimos hacia el norte y ellas hacia el sur. Después de caminar por 10 minutos, escuchamos unos gritos muy fuerte, luego comenzó a llover y el viento se hizo mas fuerte. Parecía que se iba a caer el cielo.

De pronto vemos que un tornado se nos acerca, estamos a punto de morir. Desde hoy estoy inconsciente. Creo que el tornado no nos logro agarrar y una ambulancia nos rescato. No se porque pero creo que mi mama y mi tía lograron refugiarse y sobrevivieron. Voy a poder saber todo lo que paso realmente cuando me recupere de este extraño estado que llama el “estado vegetal”… pero ¿los vegetales piensan como yo lo estoy haciendo ahora? Bueno la verdad solo espero que todos los demás estén bien.

Ya veremos…

El gran árbol (Manolo Ruíz, 21)



Un día obscuro y lluvioso, Daniel un niño travieso fue a jugar al agua mientras que su mamá estaba en el trabajo al igual que su padre. A Daniel las horas se le hicieron minutos ya que él estaba jugando con unos cuantos niños y ahí conoció a Chucho. Pero después de una larga charla llego su mamá para entonces ya había dejado de llover pero su ropa aun estaba mojada entonces su mamá lo llevo a casa, lo seco y le dio un chocolate caliente al acabar tuvieron una larga y aburrida charla sobre lo que no se debía hacer claro Daniel ya se savia la plática pero su mamá fue buena con el porqué el día de mañana era su primer día en la prepa, Daniel estaba nervioso pero ya quería ver con quien le tocaba. El día siguiente Daniel se levanto muy rápido para llegar a la escuela al llegar vio que Chucho estaba ahí.

A ellos no les fue muy bien en las calificaciones el primer mes pero el segundo sabían que les iba a ir mejor ya que habían hecho todo el trabajo. Cuando las calificaciones llegaron su mamá estaba tan feliz que mando a hacer una casa del árbol para que Daniel pudiera invitar a Chucho y Roxana una niña nueva muy simpática y guapa, paso una semana para que estuviera lista la casa. La primera vez que subieron no había nada entonces se comprometieron a traer cosas. Lo mejor fue el tequila que trajo Roxana para celebrar que estaba lista. Paso un mes para darse cuenta que el árbol era un manzano y que al comer una te daba poderes podían ser héroes solo por un día, Al siguiente día se dieron cuenta que era tan reconfortante que era casi una adicción. Ellos volvieron a comer una manzana y esta vez se acordaron de lo que paso, que Chucho podía leer la mente, Roxana era vidente y Daniel podía levantar todo con la mente eran indestructibles pero solo hasta que llegara el amanecer.

Los primeros días detuvieron a gente que intentaba robar pero se fueron metiendo más a fondo y se metieron con las personas equivocadas. Paso un tiempo y un día se les olvido comerlas pero el efecto continuo noche tras noche. Los chicos malos estaban vigilándolos cuando vieron que era la manzana la que les daba el poder, decidieron robarse unas cuantas pero como eran malos sus poderes eran destructivos uno era lanzar fuego y otro controlar la mente. Roxana se entero de la batalla de titanes que iba a haber y le dijo a Chucho y Daniel. Daniel no se quedo de manos cruzadas y empezó el entrenamiento entrenaron todos los días por un mes, un día antes de la batalla empezaron a hacer de todo jugo de manzana hojas del árbol molidas.

Llego el día y no pudieron descansar por los nervios fue el día mas largo de su vida los segundos eran minutos y los minutos eran horas se acercaba la noche cuando les dieron las calificaciones y le dijeron que no podía entrar a la casa del árbol por sus calis a él no le importo ya que tenia cosas más importantes en la mente. Llego la noche y los tres se reunieron en el parque justo donde Roxana había previsto Daniel estaba listo al igual que Chucho, Roxana estaba tan nerviosa pues era la única que sabía que iba a pasar y era terrible, en eso llegaron dos hombres con buen físico con un traje de padrotes. Ellos empezaron a atacar sus poderes eran asombrosos no podían con ellos pero se unieron para derrotarlos y así fue, les quitaron sus poderes como les enseño Roxana ya que ella vio mas y mas batallas contra gente como esta en sus visiones. Derrotaron a los mafias y se cercioraron de que no salieran de prisión.

Por último se aseguraron de incinerar el árbol, de salvar al mundo día con día y de aprender una lección que les durara para toda la vida que con grandes poderes vienen grandes responsabilidades.

Cuando el sol y la luna aparecen… (Ana Espinoza, 22)


Este cuento trata de la historia un poco complicada de dos enamorados, ella es una sirena y el un ser humano. Ya se imaginaran cual es la mayor complicación aquí.

Esta historia empieza un día en el que Daniel, un surfista decide ir a surfear.

Era un Miércoles por la mañana, habrán sido las 7 o 7:30 por muy tarde, cuando Daniel tomo su tabla, se recostó boca abajo sobre ella y se dio un fuerte impulso con las manos alejándose de la orilla de la playa. El vio una ola venir, se preparo se recargo en sus manos y dio un impulso que lo puso de pie, la ola estaba cada vez mas cerca de Daniel, y al estar a unos dos o tres centímetros de la ola, se puso en posición y recorrió toda la ola hasta que se termino. Se acostó bocabajo de nuevo y se quedo ahí, unos tres minutos, viendo el amanecer, y en ese momento escucho una voz angelical, Daniel comenzó a buscar desesperadamente hasta encontrar a esa mujer quien con su voz lo enamoró. Era una hermosa mujer, con cabello castaño muy claro casi dorado, tenia una nariz finita y unos ojos muy claros, no se alcanzaba a percibir si eran azules o verde aqua, tenia un bikini color violeta. El se quedo impactado con la belleza de esta mujer, el calculaba que ella tenia unos 16 o 17, Daniel tenia 19.



Daniel se preguntaba que hacia una joven tan bella sola, tan temprano en el mar , así que decidió preguntarle…



-Disculpa ¿Te encuentras bien? – Dijo Daniel.

Ella no contesto… hasta unos dos o tres segundos después. – Si estoy muy bien gracias, lo que pasa es que me gusta mucho ver el amanecer. Dijo ella.

- Pero, ¡¿sola?!

- Si, normalmente vengo en las mañana a verlo, pero hoy decidí venir a este lado de la costa.

- Si, me imagine, ya que no te había visto por acá.



Así ella y Daniel estuvieron platicando por un rato, Daniel se entero que ella se llamaba Ximena, pero a Daniel nunca se le ocurrió preguntarle donde vivía, ni nada por el estilo, tampoco se le ocurrid invitarla a sentarse en su tabla (por que el esta recostado en la tabla y ella seguía en el agua).

Un rato después, Ximena tuvo que irse y sin decir nada mas que adiós, le pidió que cerrara los ojos y en un instante ella desapareció.

Daniel no entendía por mas que trataba, como Ximena pudo haber nadado tan rápido hasta la orilla sin que el la viera, pero sin hacer un mayor esfuerzo para entender, comenzó a patalear hasta la orilla, se puso de pie, tomo su tabla con ambas manos y se fue directo a su casa en la playa, que estaba a unos 700 metros de la orilla del mar.

Al llegar a su casa, que eran como las 8:30, Daniel se metió a bañar, y en la regadera empezó a alucinar el canto de Ximena, y no podía dejar de pensar en ella.

Así pasaron las horas, eran ya las 5, las 6, las 7 p.m. y en su cabeza no cabía otra cosa mas que Ximena, Ximena, Ximena.



A la mañana siguiente Daniel, sin haber podido dormir en toda la noche, fue directo a la playa exactamente a la misma hora que el día anterior. Fue directo al mismo lugar que había ido, y ahí espero 10 minutos hasta que Ximena apareció, en ese momento Daniel se quedo impactado ya que había visto toda la verdad. Que era, que Ximena era un sirena, el se quedo boquiabierta y ahí, Ximena le dijo que, qué pensaba acerca de eso, acerca de que ella era una sirena, Daniel no tenia palabras algunas, no podía hablar, en verdad no podía creerlo, el le dijo que estaba impresionado ya que no creía en eso de las sirenas y el mundo en el mar, pero ahora había recibido una gran sorpresa.



Ximena le dijo a Daniel que ella estaba harta del mundo en el mar y que estaba enamorada de el, Ximena le comento que ya lo había visto varias veces antes del incidente del día anterior, que ya lo había visto sorfeando un par de veces y que de hecho ella causo que Daniel se cayera en una de las olas, ya que se atravesó en media ola.

Daniel se quedó aún más impresionado, pero no sabía que decir, lo único que le dijo fue, que él le creía que ella una joven muy hermosa y encantadora. Eso la hizo sentir mejor y el decidió decirle a Ximena que porqué, cada mañana a la misma hora fueran y ahí se podrían ver y estar juntos por un rato, también podrían verse por la tarde como al as 8 de la noche para que nadie se diera cuenta de su amor, también para que nadie descubriera el mundo de las sirenas, el mudo bajo el mar.

Así se volvió una rutina, el despertarse y que lo primero en hacer fuera ir a la playa en busca de su amor y Ximena en busca de el, y ahí se quedaban un buen rato platicando, ambos sentados en la tabla para sorfear, cosa que después ya no se volvió tabla para sorfear, sino una tabla para sentarse.

Ahí estaban, cada mañana sin falta los dos sentados uno junto a el otro mirando el amarecer y el anochecer.

El sumo y su familia (Ricardo Zurita 24)

Todos se ven iguales, no puedo encontrar la diferencia en sus voces, olores, caras, simplemente no se quienes son. Me hablan y no los escucho. Lloran y no hay un sentimiento. A lo lejos escucho una voz, ella llora, se siente culpable y busca un consuelo. Ella me necesita y yo a ella. Las dos perdimos lo mismo y esta vez no ganamos nada. No puedo escuchar los consuelos de la gente parece que todos dijeran lo mismo y nadie sintiera nada. Quisiera que alguien viera adentro de mi, Que por un momento alguien sintiera lo que siento, que alguien viera lo que veo, aunque realmente perdí todo. Ya no escucho, no oigo, no siento. Ya no vivo. Pasan los segundos y para mi son años, no entiendo nada y después de tantas manchas, tanta gente, alguien toca mi hombro, no hay nadie. Volteo alrededor llego al sillón y pierdo el sentido.


Hola, soy Ximena y tengo 13 años. Vivo en una ciudad enorme, en un apartamento realmente grande junto con mi madre y mi hermano. Nunca conocí a mi padre el murió antes de que yo naciera, no me da tristeza. En el fondo sé que ese ángel que siempre siento atrás de mi es él, el cuidándome cada vez que lo necesito. Sé que esas respuestas que vienen de la nada él las manda, el me apoya y me lleva por un buen camino. Mi madre es una gran psicóloga reconocida, a escrito varios libros y mucha gente acude a ella. Ella dice que le gusta apoyar a la gente así como a ella le gustaría ser apoyada, se que atiende a varios pacientes y muchos tienen grandes problemas. El último libro que hizo es dedicado a la gente que pierde familiares o gente que uno realmente quiere. El libro se titula “Un adiós no es para siempre” y como estoy tan orgullosa de ella que es la quinta vez que lo leo. La verdad es que no entiendo mucho ,pero en fin creo que yo no he perdido a nadie. Mi hermano es un chico guapo y popular en 3 meses le darán su coche ,el rebosa de felicidad y dice que es lo mejor que le a pasado, aunque eso dijo de sus últimas cuatro novias, y debó decir que no todas me caían “realmente” bien. Mi hermano tiene 16 años ,me llevo muy bien con el y siempre nos contamos todo. El dice que cuando yo tenga unos años mas me llevara de antro y la verdad yo ya no puedo esperar. ¿Es que como explicarlo? Mi hermano es mi mejor amigo, mi confidente y la persona que mas quiero.

“¡Feliz cumpleaños!¡Feliz cumpleaños!” corro hacia la habitación de mi hermano. Hoy es su cumpleaños, el gran día! Hoy cumple 16. El sigue dormido pero al escuchar mi voz despierta de golpe. Mi madre, atrás de mi ,tan entusiasmada como yo y muerta de risa por mi emoción ,lleva un gran pastel en las manos ,un pastel de chocolate, un pastel con dieciséis velitas. El famoso pastel de la abuela, la receta a pasado de generación en generación y espero algún día yo también enterarme de ella. Entre los tres nos devoramos el pastel, debo decir que nunca comí tanto como hoy. Mi mamá mete la mano en la bolsa de su pijama, saca una pequeña caja negra, justo del tamaño para meter las llaves de un coche deportivo, un deportivo rojo, creo que ninguno de los tres podemos creerlo, los ojos de mi hermano brillan con tanta intensidad que podría decir que son como dos esmeraldas. En mi mente pienso que ya no iré mas en el camión de la escuela, adiós a esos topes y a esa nana tan molesta. Se lo que el piensa, adiós taxis y dame ride, creo que hasta mi mamá en el fondo se despedía de tener que llevarnos a todos lados, pues ahora ,mi hermano tenia un coche y era obvio que eso a todos nos cambiaria. Tal vez más de lo esperado.

Llego el primer viernes con su nuevo coche. Mi mamá es la persona mas feliz pensando en que por fin no ira al antro a las cuatro de la mañana por el. Aun así hay algo que la preocupa pero por sus conocimientos y las leyes por las que se rige su profesión debe dejar que su hijo crezca. Debe dejarlo en libertad.

¡Vamos! Son las ocho y todas las chicas me están esperando, vamos a hacer pijamada todo el grupito y todas ya están aya,¡todas menos yo! Trato de apurarlo, pero el sigue arreglándose, después de cinco minutos logro sacarlo de su cuarto y llevarlo hasta el coche. Hay un trafico espantoso pero aun asi después de media hora llego a casa de mi amiga. Mi hermano esta súper apurado, tiene que llegar por la nueva chica con la que esta saliendo, dicen que es muy bonita, ojala si pasa algo ella me caiga bien.

Son las diez de la mañana y todas se empiezan a ir, después de una hora ya soy la única. No se porque no a llegado mi mamá, quedo de ser muy puntual y siempre lo es. Le explico a la mamá de mi amiga, aunque la verdad a ella no le importa que yo siga ahí. Suena el teléfono y la mamá me interrumpe para contestar. La cara le a cambiado con esa llamada y al colgar me dice que ella me llevara a casa. Algo no anda bien y no puedo entender que es.

Al llegar a casa hay mucha gente. Toda mi familia esta desconsolada, todos lloran, y todos me ven como un gran fenómeno. Yo no entiendo que pasa, aunque mi corazón en el fondo ya se entero, mi mente aun no lo capta bien. Estoy en un velorio, ¿pero de quien? Siento una gran curiosidad pero prefiero no enterarme. En eso una mujer , que no conozco bien pero se que pertenece a la familia, me lleva a mi habitación. Sobre mi cama hay un vestido negro, no, no quiero ponérmelo. ¿Que pasa?¿ Esto es una pesadilla? Mi mente se hace mil preguntas ,a lo que mi corazón responde con lagrimas que rodan en mis mejillas. La mujer no sabe que hacer, así que solo me ayuda a vestirme y me baja de nuevo. Por fin logro ver a mi madre y junto a ella un ataúd. Mi mirada muy asustada empieza a bajar lentamente, con miedo de encontrar lo que ya mi corazón espera. No ¡por favor no! Esa foto no. Ese rostro que me acompaño por los últimos trece años. ¿Que pasa? Como paso? Empiezo a correr por la sala y nadie parece detenerme, aunque solo son unos cuantos metros para mi son varios kilómetros pero al fin llego. Antes de voltear a ver al ataúd y descubrir lo que por dentro niego mi madre se avienta a mis brazos, “no me sueltes, te necesito como nunca” me dice mi madre destrozada mientras se le rompe la voz en el llanto . En ese momento todo queda claro ante mis ojos, he perdido a la persona que más quiero, a la persona en la que mas confió y a la única que me conocía más que nadie. Sin darme cuenta como, me tiro al piso ,estoy rota por dentro , lloro y lloro, la gente me consuela para mí los segundos son años, años sin ver a mi confidente, a mi mejor amigo. Me levanto y empiezo a caminar, y después de tanta gente, alguien toca mi hombro, no hay nadie. Volteo alrededor llego al sillón y pierdo el sentido.

Creo que después de tanto tiempo entenderé a esa gente, esa gente que le el libro, el libro de mi mamá. Un libro que ella hizo para las dos. Un libro que me ayudara a vivir. A aceptar ,mas no a superar. Creo que con el tiempo aprenderé a sonreír, a confiar en la gente, a tener un mejor amigo. Tal vez la próxima vez que vea un deportivo rojo no empiece a llorar y tenga que correr a los brazos de mi madre. Ya que las despedidas no son para siempre y cuando yo suba al cielo estaré junto a el, junto a la persona que mas quise, que mas quiero. Por que un adiós no es para siempre y tal vez nos volvamos a encontrar.


Un adios no es para siempre (Daniela Franken 24)

Todos se ven iguales, no puedo encontrar la diferencia en sus voces, olores, caras, simplemente no se quienes son. Me hablan y no los escucho. Lloran y no hay un sentimiento. A lo lejos escucho una voz, ella llora, se siente culpable y busca un consuelo. Ella me necesita y yo a ella. Las dos perdimos lo mismo y esta vez no ganamos nada. No puedo escuchar los consuelos de la gente parece que todos dijeran lo mismo y nadie sintiera nada. Quisiera que alguien viera adentro de mi, Que por un momento alguien sintiera lo que siento, que alguien viera lo que veo, aunque realmente perdí todo. Ya no escucho, no oigo, no siento. Ya no vivo. Pasan los segundos y para mi son años, no entiendo nada y después de tantas manchas, tanta gente, alguien toca mi hombro, no hay nadie. Volteo alrededor llego al sillón y pierdo el sentido.


Hola, soy Ximena y tengo 13 años. Vivo en una ciudad enorme, en un apartamento realmente grande junto con mi madre y mi hermano. Nunca conocí a mi padre el murió antes de que yo naciera, no me da tristeza. En el fondo sé que ese ángel que siempre siento atrás de mi es él, el cuidándome cada vez que lo necesito. Sé que esas respuestas que vienen de la nada él las manda, el me apoya y me lleva por un buen camino. Mi madre es una gran psicóloga reconocida, a escrito varios libros y mucha gente acude a ella. Ella dice que le gusta apoyar a la gente así como a ella le gustaría ser apoyada, se que atiende a varios pacientes y muchos tienen grandes problemas. El último libro que hizo es dedicado a la gente que pierde familiares o gente que uno realmente quiere. El libro se titula “Un adiós no es para siempre” y como estoy tan orgullosa de ella que es la quinta vez que lo leo. La verdad es que no entiendo mucho ,pero en fin creo que yo no he perdido a nadie. Mi hermano es un chico guapo y popular en 3 meses le darán su coche ,el rebosa de felicidad y dice que es lo mejor que le a pasado, aunque eso dijo de sus últimas cuatro novias, y debó decir que no todas me caían “realmente” bien. Mi hermano tiene 16 años ,me llevo muy bien con el y siempre nos contamos todo. El dice que cuando yo tenga unos años mas me llevara de antro y la verdad yo ya no puedo esperar. ¿Es que como explicarlo? Mi hermano es mi mejor amigo, mi confidente y la persona que mas quiero.

“¡Feliz cumpleaños!¡Feliz cumpleaños!” corro hacia la habitación de mi hermano. Hoy es su cumpleaños, el gran día! Hoy cumple 16. El sigue dormido pero al escuchar mi voz despierta de golpe. Mi madre, atrás de mi ,tan entusiasmada como yo y muerta de risa por mi emoción ,lleva un gran pastel en las manos ,un pastel de chocolate, un pastel con dieciséis velitas. El famoso pastel de la abuela, la receta a pasado de generación en generación y espero algún día yo también enterarme de ella. Entre los tres nos devoramos el pastel, debo decir que nunca comí tanto como hoy. Mi mamá mete la mano en la bolsa de su pijama, saca una pequeña caja negra, justo del tamaño para meter las llaves de un coche deportivo, un deportivo rojo, creo que ninguno de los tres podemos creerlo, los ojos de mi hermano brillan con tanta intensidad que podría decir que son como dos esmeraldas. En mi mente pienso que ya no iré mas en el camión de la escuela, adiós a esos topes y a esa nana tan molesta. Se lo que el piensa, adiós taxis y dame ride, creo que hasta mi mamá en el fondo se despedía de tener que llevarnos a todos lados, pues ahora ,mi hermano tenia un coche y era obvio que eso a todos nos cambiaria. Tal vez más de lo esperado.

Llego el primer viernes con su nuevo coche. Mi mamá es la persona mas feliz pensando en que por fin no ira al antro a las cuatro de la mañana por el. Aun así hay algo que la preocupa pero por sus conocimientos y las leyes por las que se rige su profesión debe dejar que su hijo crezca. Debe dejarlo en libertad.

¡Vamos! Son las ocho y todas las chicas me están esperando, vamos a hacer pijamada todo el grupito y todas ya están aya,¡todas menos yo! Trato de apurarlo, pero el sigue arreglándose, después de cinco minutos logro sacarlo de su cuarto y llevarlo hasta el coche. Hay un trafico espantoso pero aun asi después de media hora llego a casa de mi amiga. Mi hermano esta súper apurado, tiene que llegar por la nueva chica con la que esta saliendo, dicen que es muy bonita, ojala si pasa algo ella me caiga bien.

Son las diez de la mañana y todas se empiezan a ir, después de una hora ya soy la única. No se porque no a llegado mi mamá, quedo de ser muy puntual y siempre lo es. Le explico a la mamá de mi amiga, aunque la verdad a ella no le importa que yo siga ahí. Suena el teléfono y la mamá me interrumpe para contestar. La cara le a cambiado con esa llamada y al colgar me dice que ella me llevara a casa. Algo no anda bien y no puedo entender que es.

Al llegar a casa hay mucha gente. Toda mi familia esta desconsolada, todos lloran, y todos me ven como un gran fenómeno. Yo no entiendo que pasa, aunque mi corazón en el fondo ya se entero, mi mente aun no lo capta bien. Estoy en un velorio, ¿pero de quien? Siento una gran curiosidad pero prefiero no enterarme. En eso una mujer , que no conozco bien pero se que pertenece a la familia, me lleva a mi habitación. Sobre mi cama hay un vestido negro, no, no quiero ponérmelo. ¿Que pasa?¿ Esto es una pesadilla? Mi mente se hace mil preguntas ,a lo que mi corazón responde con lagrimas que rodan en mis mejillas. La mujer no sabe que hacer, así que solo me ayuda a vestirme y me baja de nuevo. Por fin logro ver a mi madre y junto a ella un ataúd. Mi mirada muy asustada empieza a bajar lentamente, con miedo de encontrar lo que ya mi corazón espera. No ¡por favor no! Esa foto no. Ese rostro que me acompaño por los últimos trece años. ¿Que pasa? Como paso? Empiezo a correr por la sala y nadie parece detenerme, aunque solo son unos cuantos metros para mi son varios kilómetros pero al fin llego. Antes de voltear a ver al ataúd y descubrir lo que por dentro niego mi madre se avienta a mis brazos, “no me sueltes, te necesito como nunca” me dice mi madre destrozada mientras se le rompe la voz en el llanto . En ese momento todo queda claro ante mis ojos, he perdido a la persona que más quiero, a la persona en la que mas confió y a la única que me conocía más que nadie. Sin darme cuenta como, me tiro al piso ,estoy rota por dentro , lloro y lloro, la gente me consuela para mí los segundos son años, años sin ver a mi confidente, a mi mejor amigo. Me levanto y empiezo a caminar, y después de tanta gente, alguien toca mi hombro, no hay nadie. Volteo alrededor llego al sillón y pierdo el sentido.

Creo que después de tanto tiempo entenderé a esa gente, esa gente que le el libro, el libro de mi mamá. Un libro que ella hizo para las dos. Un libro que me ayudara a vivir. A aceptar ,mas no a superar. Creo que con el tiempo aprenderé a sonreír, a confiar en la gente, a tener un mejor amigo. Tal vez la próxima vez que vea un deportivo rojo no empiece a llorar y tenga que correr a los brazos de mi madre. Ya que las despedidas no son para siempre y cuando yo suba al cielo estaré junto a el, junto a la persona que mas quise, que mas quiero. Por que un adiós no es para siempre y tal vez nos volvamos a encontrar.


El proyecto (Maite Landereche 24)

En un extraño y lejano lugar en otro planeta se encontraba una enorme familia de ornitorrincos. Ellos eran la única especie en su planeta y querían conocer otros tipos de animales con los que pudieran convivir. Un día decidieron hacer una nave que los pudiera transportar de planeta en planeta. La familia era de 150 personas así que tan pronto como pudieron empezaron a trabajar en su nave, tenía que ser una nave muy grande para que cupieran todos. Aparte de crear la nave tenían que recolectar comida y herramientas y refacciones por si le pasaba algo a la nave en alguno de sus viajes. Estaban todos muy emocionados por este gran viaje, ninguno de ellos había jamás salido del planeta o conocido alguna otra especie de animal. No todos estaban felices, había gente asustada porque nadie sabía cómo eran los demás, tal vez eran malos y les podían hacer daño; solo había una forma de averiguarlo pero y si salía mal y si alguien salía herido, toda su felicidad se les podía desvanecer con un pequeño accidente.


El más pequeño de los 150 ornitorrincos era el más asustado, no sabía bien lo que estaba pasando ni lo que todos estaban haciendo. No tenía muchas ganas de ir ya que a él le gustaba vivir entre una especie nada más y no quería que nadie cambiara eso, quería que su mamá se llevara con los que se lleva ahorita y no con alguna persona extraña de otro planeta. Intentó convencer a los demás de que no siguieran con este plan o que les explicara porque querían hacer esto, porque era una buena idea. Nadie le hacía caso más que una pequeña niña que también estaba confundida con lo que estaba pasando. Decidieron hacer una huelga ellos dos solos para parar de construir la nave, hicieron un par de carteles y se prepararon para anunciarles a todos la mala idea que todo esto era. Como podrán imaginarlo nadie les hizo caso a los dos pequeños no solo porque eran 2 sino que como eran niños no entendían lo importante que era este proyecto. Ambos niños se enojaron y decidieron irse de su pueblo a otro lugar para ver si ellos les hacían caso o por lo menos para alejarse de todo el desastre de la construcción. Ninguno de los 2 les informo a sus padres que se iban y que no querían estar presentes ante la construcción de la nave. Los niños tomaron un nuevo camino con una nueva meta que era tratar de que la gente de otros pueblos los apoyara para parar el viaje.

La gente del pueblo seguía trabajando en su gran nave ya que querían partir en un par de meses y se tenían que apurar a construir y conseguir todo lo que necesitaban. Nadie se dio cuenta de que los dos niños habían desaparecidos, estaban tan clavados con su nave que no ponían atención a lo que pasaba alrededor suyo. Cada vez estaban más cerca de terminar de recolectar todo lo que necesitaban para su viaje, todos estaban muy emocionados por estar cada vez más cerca de su meta. Todas ya se estaban imaginando lo que podía haber en cada planeta. Unos pensaban que podían ser iguales y que solo los habitantes se vieran diferentes, otros se imaginaban el mundo perfecto con la gente perfecta en cada esquina… un sueño.

Los dos niños siguieron su camino, lograron convencer a un par de personas que los ayudara a parar a la gente de su pueblo, no todos eran pequeños 3 eran ya adultos que también pensaban que podría ser peligroso o sin sentido ir a otro planeta sin ni siquiera saber donde es. Ya iban de regreso a su pueblo las 7 personas más ellos 2 a convencerlos de lo malo que era su plan. Se tardaron 10 días en encontrar a la gente que los apoyara pero al fin lo lograron 9 personas eran en total, no era un gran grupo pero por lo menos serviría de algo. Cuando llegaron a su pueblo todo el mundo se quedo sorprendido ya que nadie se había dado cuenta de que no estaban. Su familia se espantó y se puso a pensar porque no se dio cuenta de donde estaba. En ese momento le entro el pensamiento del mal que le causaba este proyecto.

Siguieron construyendo la nave ya que las 9 personas no eran suficientes para parar este gran proyecto. Ambos pequeños se enojaron y les dijeron a sus papás que si ellos iban a seguir con esto que ninguno de los dos los iba a acompañar ya que no se querían arriesgar a nada y les gustaba su planeta. Se tardaron bastante en construir la nave pero cada día se veía una mejora alguna parte nueva o más bonita. Su plan era salir lo más pronto posible y eso por ahora había sido un par de meses, llevan 3 meses construyendo la nava y reuniendo todo lo necesario, la gente dice que estará listo en un par de semanas y que ya todos deberían prepararse para irse, empacar sus cosas y terminar los últimos detalles .

Los 2 pequeños ornitorrincos no salían de sus casas, no querían saber nada del viaje. Sus padres trataron de convencerlos de que era una buena idea ir y que tal vez sería la única oportunidad en toda su vida para vivir esta gran experiencia. Ambos eran de ideas fijas y nadie jamás podría cambiar sus pensamientos, ellos sabían que era algo malo y que muchas cosas podrían pasar de las que se fueran a lamentar después. No querían sufrir ambos son pequeños y no quieren sufrir, saber que todavía tiene una larga vida por delante donde si dios quiera irán a otro planeta pero esta no es su hora de hacerlo.

Ya listos todos para irse se despidieron agarraron sus cosas y partieron. Toda la gente que se quedó en el planeta vio como la pequeña nava partía y los dos pequeños ornitorrincos lloraban y rezaban porque su familia regresara sana y salga después de su interesante y largo viaje. Ambos se relajaron ya que vieron que la nave salió sana de su planeta y esperaron que así fuese en cada lugar que llegaran y partieran.