lunes, 9 de noviembre de 2009

Los perros del pueblo (Regina Ardura 24)

En un pequeño pueblo no muy lejos de aquí, vivían unos perros callejeros, que cada lunes en la mañana tenían una junta en el sótano del restaurante “Los tacos de Panchita”. Su junta empezaba a las 6:30 a.m. hasta las 7:30 a.m. En su junta siempre discutían que cuando paseaban por las calles siempre tenían algún tipo de problema. Algunos de sus problemas era que cuando cruzaban la calle los atropellaban, casi nunca les daban de comer, o les tocaban el claxon y los asustaban.


El perro alcalde era el que decidía todo en el pueblo para los perros, el era su líder y siempre se tenía que seguir sus órdenes. Los perros le decían el Sr. Alcalde, no le decían por su nombre porque era un perro misterioso y solo se le podía decir el Sr. Alcalde. Era un perro Scotty de pelo blanco y un sombrero negro, ya mayor pero muy inteligente. En el pueblo siempre había problemas con un pequeño cachorro que se llamaba Rufus. El era un labrador, este pequeño cachorro era muy travieso y muy problemático, pero era querido por todos sus compañeros del pueblo.

Rufus tenía una rutina antes de ir a las juntas de los lunes la cual era, se levantaba todas las mañanas a las 6:00 a.m. corría por las calles del pueblo ladrando como un maniático pasaba por la caja donde dormía el flojo de Cátelo, un perro buldog donde siempre se quedaba dormido en todas partes y llegaba tarde a todo. Rufus era el encargado de levantarlo todos los días. Después de levantarlo corría a la carnicería y se robaba una tira de las salchichas y se las comía en su escondite, que era debajo de un coche que no se ha movido desde hace 3 años, luego cruzaba la calle y llegaba a la peluquería del pueblo donde vivía la perrita llamada Sally, Rufus siempre la iba a ver para coquetearle. Sally era una perrita poodle de color blanco con 2 moñitos rosas en su cabeza, el pequeño Rufus estaba loco por ella, pero a Sally no le gustaba mucho, solo se le hacía muy chistoso. Cuando acababa de visitar a Sally se iba corriendo a la junta lo más pronto posible para no llegar tarde y que el Sr. Alcalde no lo regañara. Un día Rufus llego unos 5 minutos tarde a la junta y todos estaban en silencio, lo voltearon a ver con una cara un poco enojada. Rufus pidió disculpas por haber llegado tarde, que no volvería a pasar. Pero el alcalde le dijo que no era por eso que estaban enojados, Rufus muy nervioso se preguntaba por qué lo estarían, hasta que les preguntó por qué lo estaban. El alcalde muy enojado le explico que era que todos en el pueblo se quejan de el por todas las travesuras y mal comportamiento de cómo se comporta, y le dijo que ahora todos en el pueblo quieren correr a los perros y que nunca podrían volver si no cambian la actitud de ese pequeño cachorro, decían que ya no podían vivir con él, que ya estaban hartos de sus ladridos y de todas las travesuras que hacía. Rufus muy triste trataba de no llorar y ser fuerte, pero lo que le dijo el Alcalde lo lastimó mucho. El les dijo que iba a tratar de controlarse, que ya no iba a pasar, y que lo sentía por todo lo que ha hecho que no era su intención meter a todos los perros en problemas.

Los días pasaron y Rufus se controlaba cada día más, pero para él era muy difícil porque desde que nació a él le gustaba estar ladrando por el pueblo y divirtiéndose como a él se le pegara la gana. Ya no podía ir a ser sus rutinas de cada lunes, entonces ya no despertaba a Cátelo, ya no iba a la carnicería por sus salchichas y no se las tomaba debajo del coche, tampoco iba a visitar al amor de su vida la perrita Sally, y Rufus ahora siempre llegaba temprano a las juntas y se portaba bien todos los días. Los perros del pueblo empezaban a hablar de Rufus y como ha cambiado, todos notaban que ya ni se sentía su presencia. Incluso las personas del pueblo discutían de lo que estaba pasando en el pueblo, que ya no sentían tanto ruido, ni desastres, ni personas quejándose. Pues todo esto giraba alrededor por el pequeño cachorro de Rufus.

Paso alrededor de un año, y el pueblo se había convertido en un lugar sin vida y muy triste. Todas las personas iban y venían de hacer sus actividades y sin algún problema alguno, y los perros cada día mas extrañaban al pequeño cachorro que los hacía reír y divertirse aunque los metiera en problemas siempre estaba allí para ayudarte a sentir mejor. Un martes tuvieron una junta los perros, pero la hicieron ese día para que Rufus no fuera porque iban a hablar de él y que le estaba pasando. Todos se reunieron fue el Sr. Acalde, Cátelo, Sally y otros perros del pueblo. Todos estaban presentes, Cátelo y Sally discutieron un buen rato en la junta porque conocían mejor a Rufus y decían que su actitud no era nada normal y que les rompía el corazón verlo así. Cátelo también comento que le hacían falta sus despertadas en las mañanas y Sally extrañaba que Rufus le coqueteara cuando la iba a visitar al la peluquería, ellos decían que extrañaban a su amigo tal y como era.

La junta había terminado y todos decidieron que querían a Rufus de vuelta aunque hiciera mil desastres, pero había un perro que no estaba de acuerdo con lo que decían y ese perro era el Sr. Alcalde. Todos le preguntaban al Alcalde que porque no estaban de acuerdo, y que si no extrañaba al pequeño de Rufus, el les contesto que él sentía que así estaba mejor el pueblo sin tantos desastres por día y además no quería que le pasara nada malo al cachorro o que sufriera un accidente. Todos se quedaron pensando que el Sr. Alcalde si quería a Rufus y lo que le había dicho ese día en la junta era para que no le pasara nada y para que no se fuera del pueblo, pues el Alcalde lo iba a extrañar demasiado. El Alcalde les dijo a los perros que él quería mucho a Rufus porque lo conocía desde que nació, y el lo tuvo que educar porque sus padres se habían murto atropellados, entonces esa era la razón de porque el alcalde quería proteger tanto a Rufus. El les decía que ha tenido tantos buenos momentos con el que no quería que se terminaran. Los perros se quedaron con la boca abierta de la historia que les conto el alcalde, ellos siempre pensaron que nunca lo quería y por eso siempre lo limitaba a ser las cosas que quería.

Cátelo le dijo al Alcalde que él creía que era una buena manera de proteger mas a Rufus pero también le dijo que si no extrañaba como era Rufus antes de que se convirtiera en un cachorro sin diversión y que estuviera todo el tiempo triste, el alcalde se quedo pensando y dijo pues la verdad si extraño a mi pequeño Rufus, todos esos momentos que me reía tanto con él y me hacia felices mis días, pero que pasa si algún día le sucede algo malo. Cátelo le dijo que no se preocupara por las cosas malas que pensara en las cosas buenas no en las malas, también le dijo al alcalde que no le va a pasar nada malo, porque lo ha educado muy bien y se puede ser responsable por sí mismo.

El alcalde lo pensó y estuvo de acuerdo con Cátelo, entonces todos los perros del pueblo fueron a buscar a Rufus para decirle que podía volver a ser normal como era antes un buen cachorro, lindo con todos y un poco alocado. Solo la condición era que no ladrara tanto y que obedeciera al Alcalde cuando le decía algo importante que tenía que seguir por su propio bien.

Rufus no lo podía creer estaba tan contento que su cola se movía tan rápido que parecía que se iba a caer. El acepto todo y les dijo que gracias por aceptarlo como era y que ya no iba a ladrar tanto, todos los perros suspiraron al mismo tiempo diciendo gracias, porque esos ladridos sí que son fuertes, todos se rieron y se la pasaron muy bien de que su cachorro iba a volver a traer vida al pueblo, Cuando ya se iban todos Cátelo le recordó a Rufus que esperaba sus despertadas en la mañana, Rufus le dijo que con gusto las hacía. Y así fue como el cachorro Rufus volvió a dar alegría al Pueblo.


¿Valiente? (Juan José Aldasoro 24)

Todo parecía normal al principio para una pequeña familia que vivía al sur de Francia y que solo observaba a un pelotón de coches negros que se acercaban a su hogar.


La familia solo se podía preguntar que querían los que venían, al llegar a su destino se bajaron unos hombres muy altos que se acercaban lentamente a la casa. El señor de la casa le pregunto que querían pero solo recibió un golpe en la cara, la familia se asusto completamente por lo cual llamaron a la policía y misteriosamente la banda se dejo arrestar.

La banda seria llevada a la correccional de Swauch en Paris al final del anochecer para ser jusgados.La banda estaba integrada de 5 hombres todos eran Americanos y tenían 35 años ellos habían sido veteranos en el ejercito estadounidense en infantería y en la fuerza aérea.

Los cinco eran hombres y todos eran hermanos, sus nombres eran Hugo, Felipe, Aldo, Mario y Edgar.

Su tío ahora era el dueño de la cárcel de Paris a donde van a ser trasladados , en su cárcel esta “Dachau” el mafioso mas rico de toda Francia la meta de la banda y el tío era robarle el dinero a Dachau antes de que le den la pena de muerte.

Al llegar a la cárcel se ponen de acuerdo con el abogado para que de todas maneras los manden a la cárcel donde estaba su tio.Al empezar el juicio el juez propuso una fianza de 2000 Euros .Pero lo rechazaron, cosa que el abogado contrario sospecho y le pidió al juez un día para investigar al sospechoso pero no se lo concedió. La familia estaba desesperada de que la banda pagara por lo que había echo. Finalmente el juez llamo al estrado a Hugo y le pidió que contara la verdad y Hugo le dijo todo. El juez le pregunto al jurado que como veían a los sospechosos este dijo que eran culpables .El juez los mando a una cárcel de mínima seguridad pero su abogado le pidió que se quedaran en Swauch ,el juez les advirtió que era una cárcel de máxima seguridad donde habitaban terroristas y asesinos.

Al llegar al lugar los recibió un policía que los miraba a los ojos todos ellos le sonrieron y el policía les dijo que tenían que subir arriba. En el palco estaba su tío dándole un abraso a una mujer que estaba llorando, cuando se fue le preguntaron al tío quien era. El Tío dijo que lo iban a saber en su momento .Todos abrasaron al tío diciendo que creían que pensaban que no lo iban a lograr. El tío dijo que no pudo hacer nada para mantenerlo alejados de los reos pero que si pudo darles algo mejor de comer y que quería una reunión en su oficina a las 10.

Los hermanos fueron asignados a sus celdas y luego fueron llamados a mientras los demás reos los vieron con envidia ya que a los hermanos les sirvieron unos camarones fritos y a ellos pan y mantequilla. La cena siempre se serbia a las 9:30 para los hermanos esto fue algo grandioso ya que debían estar con su tío a las 10 en su oficina para planear el robo.

Su tío los estaba esperando con un whiskey y un sillón, Aldo empezó la discusión gritando por que decía que no se podía y que quería irse a su casa para poder estar con su esposa Hana y su hijo Tacháis que los quería mucho y que no los quería perder por nada en el mundo ni siquiera por todo el dinero del mundo. Hugo por el contrario si quería el dinero para comprarse una mansión el solo en las islas Hawaii.Mario también quería el dinero para vivir su vida en con su novia de toda la vida en la riqueza ya que toda la vida solo había conocido la pobreza. Felipe lo quería para irse a recorrer todo el mundo y también Edgar quería el dinero pero el lo quería para el negocio de la música.

Cuando se pusieron todos de acuerdo convencieron Aldo y este les dijo que se le había ocurrido el plan, que consistía en amenazarlo de muerte .El tío le dijo que no podía pasar ya que ya le daba igual su vida por que estaba condenado a la silla pero que a el ya se le había ocurrido un plan que consistía en escapar de la cárcel y rescatando al mafioso así el les va a dar el dinero a cambio de su vida.

El siguiente día los hermanos fueron a la celda de Dachau donde misteriosamente se encontraba desnudo con un tono verdusco. A los hermanos ya les habían dicho que este personaje era extraño pero eso los sorprendía muchísimo también por que tenía símbolos nazis en el pecho. Ellos le preguntaron si quería dar su dinero para poder irse de la cárcel con vida el viernes .Dachau dijo que si pero que con la condición que se irían por el patio trasero, los hermanos le dijeron que iban a hablar con su tio.En medio de la conversación vino el policía que los miro a los ojos cuando llegaron a la cárcel este les pego y les dijo que sabían lo que tramaban.

Los hermanos rápidamente se lo fueron contar a su tío en su oficina pero de repente se hoyo un estallido en la puerta era la mujer que estaba que estaba abrazando el tío pero estaba cubierta de sangre y de repente cayo al suelo todos se preguntaron que era y descubrieron que tenia una nota que decía Revuelta. Era el mejor momento de escapar con la revuelta pero todos tenían que meterse con la multitud incluyéndose con el asesino. Todos decidieron tomar la opción e meterse entre los asesinos y terroristas para confundir al policía que los acosaba siempre que estuvieron en la cárcel.

Al llegar al patio trasero Dachau saco un arma desconocida y se desnudo el pecho, confeso que el no era de este planeta y que solo venia a estudiar el carácter humano pero que el dinero si existía. Los hermanos y el tío solo preguntaron donde estaba el dinero y el les contesto que en su misma celda, los hermanos y el tío lo fueron a buscar. El alienígena se apretó un botón en el pecho y vino una nave gigante y el policía que observaba como se iba el extraño ser solo se pudo quedar callado de todo lo raro que había pasado en la prisión Swauch.


Alejandro Muñoz 24

El 7 de Enero del 1998 fue mi primer día en mi clase de karate. Llegue a un lugar donde todas las caras me eran desconocidas, tenia 3 años y estaba lleno de niños igual que yo .Entrar a un lugar completamente desconocido, era toda una aventura, que para un niño pequeño como yo no sabia cuanto iba a durar o como iba a ser.


Esta aventura sigue hasta ahora y es una de las mas grandes para mi. Esta aventura me ha dado valores, amigos, condición física etc , para mi el karate es una parte de mi, es una forma de vida.

Mi mamá me lleva todos los martes y jueves a mi clase, a la cual yo iba muy contento, aprendi a contar en japonés, hice mis exámenes para cambio de cinta, me ganaba trofeos y medallas, me gustaba mi clase de karate.

Pasaron los años y ya no me veía con emoción mis clases de karate, me daba flojera asistir, si embargo mi mamá no me dejaba faltar.

Un día mi mamá me dejo en la escuela de karate y mi amigo Arturo me dijo que porque no nos íbamos de pinta, al fin, nuestras mamas vienen por nosotros en 2 horas, me pareció buena idea y lo hicimos, regresamos a la hora que nuestras mamas nos recogían.

A partir de ese día Arturo y yo nos íbamos de pinta de nuestras clases de karate, obviamente nos empezamos a atrasar, y yo le decía a mi mamá que no podía presentar examen porque las catas eran muy difíciles, pero que ya pronto iba a hacerlo.

Un día cuando paseábamos por la calle Arturo y yo presenciamos una pelea, nos asustamos y era un compañero de nuestro karate que unos tipos lo quería asaltar. Carlos nuestro compañeros, se defendió y sin hacerle mucho daño al asaltante logro salir sin daño, en ese momento me di cuenta de lo importante que era el karate empecé a asistir al karate, empecé a echarle muchas ganas, presente los exámenes de la cintas azul y café que me faltaban, sin embargo nunca les avise a mis padres, pues me daba pena y miedo que vallan a la escuela y el sensei les diga que no había asistido por mas de medio año.

Finalmente llego el día mas esperado por todos los karatecas, el día de mi examen de cinta negra, ese día invite a mis papas, pues estaba seguro que me iba a ir bien, y que iban a estar orgullosos de mi, y asi fue aprobé el examen me dieron mi cinta negra, mi trofeo y mi medalla de primer lugar.

Al terminar me acerque a mis papas y después de las felicitaciones les dije que quería hablar con ellos, ellos sorprendidos me dijeron ¿que pasa? Y yo les platique lo ocurrido, pues en realidad no me iba a sentir bien si no sabían la verdad, me dijeron que estaban orgullosos por mi de mis logros obtenidos y que que bueno que me había dado cuenta a tiempo, y que podían confiar en mi.

Finalmente me acerque a mi sensei al que me admiraba y sentí que tenia que agradecerle por todo y además platicarle mi secreto.

El sensei me escucho y me dijo “lo sabia” y me da gusto que hayas recapacitado y por eso el dia de hoy has logrado lo que te propusiste, y me dijo, yo te tengo una propuesta, creo que ya estas listo para ser maestro, yo asombrado le dije ¡Sensei! El me respondió :si.

En realidad, estaba sorprendido, eran muchas emociones juntas en un mismo día, la propuesta del sensei me llego de sorpresa, nunca me lo había imaginado, le comente que lo tenia que pensar, pues sabia la responsabilidad que eso significaba.

En el trayecto a la casa, se lo comente a mis papas, ellos estaban muy contentos, y yo ya sabia la respuesta que le iba a dar a mi sensei, era una oportunidad que no podía despreciar, y que iba a cambiar mi vida por siempre.

El martes al presentarme en mi clase, me llamo el sensei a su oficina, le dije que aceptaba el trato. Nos pusimos de acuerdo en el horario y me dijo que iba a recibir un sueldo, no lo podía creer, era un sueño hecho realidad .

Llego el día de mi primera clase, estaba mas nervioso que el día de mi examen de cinta negra. Entre al tatami temblando, pero pensando en la oportunidad que tenia, y así empecé mi clase como un profesional.

Recordé mi primera clase cuando tenia 3 años y medio.


Michael Landwehr Ballack (Santiago Perez)

Esta es la historia de mi bis abuelo, donde su historia comienza un 8 Marzo de 1904 nace MICHAEL LANDWEHR BALLACK el mayor de tres hermanos, LUKAS y SOFIA LANDWEHR BALLACK siendo sus padres MICHAEL LANDWEHR y SOFIA LANDWEHR familia conocida en Alemania por ser miembros de donde el primero del Gran Ducado de Baden Alemania. Viviendo a las orillas del pueblo de BADEN Alemania, Condición que los obligan a abandonar su País a finales del mes de Abril de 1914. Tuvieron que vender todo lo que tenían en Alemania. No pudieron venderlo a buen precio ya que lo tenían que deshacerse de sus cosas. Lo ultimo que les importaba era si los vendían o los tiraban ya que se tenían que ir lo mas ponto posible. Después de unos días tiraban. Por fin logran irse del país después de unas dos semanas. Después de varios días de travesía llegan al Puerto de Veracruz, donde se enfrentan a problemas de idioma, vivienda, comida al enfrentar una cultura totalmente diferente. Por fin llegan a finales del mes de noviembre del mismo año llegan a la ciudad de México. En la ciudad de México cambia el estilo de hablar de las personas esto les costo mucho trabajo de entender. En la cual donde una hermana de Doña Sofía Ballack les ayuda a tener una mejor calidad de vida ofreciéndoles casa, comida y lecciones de idioma español situación que les lleva un par de meses, así comienza una nueva etapa para la familia LANDWEHR BALLACK quienes llenos de esperanza llevan a sus tres hijos a la integración dentro de la sociedad Mexicana, teniendo que olvidar su idioma natal el Alemán mismo que solo era hablado entre ellos dentro de su casa. Teniendo que realizar una serie de cambios en sus vidas como el cambio de nombre por temor a la represión Alemana.


Fue difícil para sus padres hacerles entender a sus hijos estos cambios y tenerles que decir Michael Landwehr Ballack tu idioma a partir de hoy es el español, tu nacionalidad mexicano y tú nombre Juan Manuel Gutiérrez Landwehr. La familia Gutiérrez Landwehr siempre a dicho que este cambio mas que de apellidos es de vida ya que México les había dado paz, tranquilidad y un lugar en su Corazón, que a partir de ese día los hacia decir con orgullo soy mexicano.

Comienza la labor de buscar trabajo y escuelas en un país lleno de oportunidades ya que desde eso días y hasta hoy eso es México un país lleno de oportunidades para quien quiere ser alguien de bien en este país. Realizando sus estudios, trabajo.

Vuelve a pasear en bicicleta era su gran aventura. Inicia sus estudios en una escuela privada ya que con el dinero que ganaron vendiendo sus bienes en Alemania tenían suficiente para costearlo. Secundaria fue una etapa en uno de sus mejores alis ya que fue cuando tuvieron sus mayores aventuras con sus amigos. Juan Manuel estudio la carrera de Ingeniero Civil. La cual ostento con orgullo hasta el ultimo día de su vida. Participando en la construcción de diversas casas y edificios en la zona la zona centro de la capital. Dentro de sus edificaciones mas importantes como ingeniero esta el haber participado en la construcción de la Torre Latino Americana, El actual edificio de oficinas Banamex en la calle de Isabela Católica.

Cuando conoce a la persona con la que queréis pasar el resto de su vida con ella pues lo comenta con su familia. Todos reaccionan bien excepto una persona, su padre, parecía molesto ya que ella no era lo que su padre esperaba para el. El padre quería que el se cazara con una mujer europea ya que de ahi eran ellos. Su madre después de cierto tiempo hace que el padre supere sus diferencias con ella. Por fin van piden la mano Antes de la boda su padre le trato de hacer cambiar de opinión planteándole diferentes opciones de mujeres hermosas, altas, rubias, de ojo claro y esbeltas. Pero el solo tenía ojos para una persona la cual era María Luisa. Ya que su padre estaba desesperado le dijo a la madre de Juan Manuel que cambiara de opinión. El dijo lo mismo que solo tenía ojos para María Luisa. Sin más contratiempos a la edad de 25 años contrae matrimonio con la Srta. María Luisa Nava Rodríguez.

Donde procrean 4 hermosas niñas Hilda, María Luisa, Martha y Silvia sin duda razones que hacían decir con frecuencia lo agradecido que está Juan Manuel con la vida y con su hermoso México. Hombre hogareño, dedicado a su familia y trabajo festejaba las fiestas patrias, día de muerto, navidad y cualquier fiesta de este país como un buen mexicano. Aprendió la cultura de los diferentes pueblos mayas y aztecas. Un placer para el era viajar por todo México, esto se debía a que el era una persona la cual una de sus muchos pasatiempos era visitar cuantas ruinas y pueblos la vida le diera la oportunidad. Otro de sus pasatiempos leer, principalmente de lo que ahora ya era su país.

De los días más felices de su vida las bodas de sus hijas y el día del nacimiento de sus nietos a los cuales los lleno de amor y detalles. Esposo amoroso padre ejemplar y un abuelo consentidor al que mi padre recuerda con mucho gusto y orgullo de decir este hombre es mi abuelo, mi padre me platica que quien lo enseño a andar en bicicleta fue su abuelo Juan Manuel Michael Landwehr Ballack y para nuestro México Juan Manuel Gutiérrez Landwehr que muy por encima de su nacionalidad era un hombre sensacional, quien siempre trataba de ayudar al que menos tenia y aprender mas de su país.

Quienes tuvieron la suerte de conocer lo recuerdan con gran cariño, un día 16 de febrero de 1970 se fue al cielo y un abuelo así nunca se olvida dice mi padre, siempre sonriente quien dedico su vida a trabajar hasta horas antes del día de su muerte, los que convivieron con el siempre se expresa de el con una sonrisa al recordarlo.

De sus mejores anécdotas como abuelo, era el platicar cuentos de fantasmas, historias de terror a fin de que cuando sus nietos fueran a su casa un día a dormir vivieran una experiencia de familia con sus historias cuentos y leyendas del pueblo mexicano, disfrazarse era para el algo divertido y jugar futbol con sus nietos era un domingo especial, algunas veces de portero otras de defensa pero siempre un abuelo con el deseo de hacer feliz a los suyos. Mi padre dice que no recuerda un día que el estuviera enojado o cansado para jugar, por el contrario siempre listo para ser el primero para jugar.


La señora del destino (Victoria Medeia 24)

Veía a todos desesperados querían salvar sus vidas. Mi esposo subiéndose al camión para irse a la guerra. Me quede sola con mis cinco hijos, todos menores de trece años. Con un bebe en mis brazos seguí caminando para irme a un lugar seguro en donde podía quedarme con mis hijos. Un día deje mis hijos en una tienda mientras yo iba por comida, una señora muy amable llamada Diana, era una enfermera estaba embarazada, ofreció a mis hijos que cuidaría a mi hija bebe de 3 meses para que ellos pudieran ir a jugar, los niños obvio aceptaron le dejaron mi hija en sus brazos mientras fueron corriendo a jugar. Cuando llegue con la comida mis hijos estaban jugando y les pregunte que en donde estaba su hermana, los niños me dijeron que se lo dieron a una enfermera para que la cuide. En ese momento me entro el pánico, los niños no la encontraban, estaba desesperada, tire la comida en el piso y salí corriendo en búsqueda de mi hija. Han pasado 23 años desde que han secuestrado a mi hija. Mis hijos ya están grandes y no eh visto a mi esposo desde que se fue a la guerra.


Desde aquel día que secuestraron a mi hija nunca me eh rendido en encontrarla. Trabajo con mi tienda de artículos, dos de mis hijos, Sebastian y Santiago trabajan conmigo en mi tienda ayudándome a trabajar. Carlos trabaja en un restaurante, es el dueño. Nicolás trabaja como político.

Un día me llamaron para una entrevista en la televisión sobre mi vida y del secuestro de mi hija Isabel. Para la entrevista pedí una foto de Diana la que secuestro a mi hija. Me dieron la foto y la hice de cómo ella estaría ahora. En la entrevista pusieron la foto de Diana en la televisión. Todos los del pueblo vieron mi entrevista y la vieron. Lo que yo no sabia es que Diana también vive en el pueblo, y pues ella también estaba viendo la entrevista con su esposo.

- Diana, ¿Qué es esto?- dijo muy asustado

- Noce, esa no puedo ser yo. Yo no secuestre a nadie.-

- Entonces, ¿Por que esta tu foto en la televisión? Y dime la verdad no me mientas- dijo muy enojado

- Pues yo solo quería estar contigo, y como yo no podía tener hijos, pues me llago la oportunidad. Unos niños me dieron a la niña y me dijeron que me la quede, y dije que era tuyo para que estés conmigo y seamos una familia feliz- dijo nerviosa

- Entonces, ¿como tenias la panza de embarazada?

- Pues… me puse una panza falsa…

- Ahora se que estas loca, ¿Cómo pudiste hacer eso, Diana?¿Como me pudiste mentir de esa manera, para que pueda venir contigo y deje a mi familia abandonada?¿estas loca mujer?-Dijo enojado

- Solo lo hice por que te amo-nerviosa

- ¡Voy a llamar a la policía!- dijo mientras estaba bajando las escaleras

- No lo harás- Diana empujo a su esposo por las escaleras. Al final de las escaleras su esposo empapado de sangre había muerto. Diana llamo a una ambulancia como si el se hubiera caído de las escaleras. No dijo nada de que ella lo había empujado. Al llegar Isabel a su casa asustada y llorando triste por la perdida de su padre.

Al pasar un mes del asesinato de Diana, Isabel decidió trabajar y empezó a buscar empleos en todos los restaurantes del pueblo. Al llegar al restaurante de Carlos, entro y se sintió cómoda para estar trabajando allí.

- ¿Puedo ayudarle- dice Carlos

- Si, perdón estoy buscando empleo, y quisiera saber si usted tiene uno disponible para mi.-

- Pues estamos necesitando una secretaria, ¿Eso le sirve?-

- ¡Claro esta perfecto!- dice entusiasmada- ¿Cuando puedo empezar?-

- Mañana a primera hora ¿Qué le parece?-

- Estupendo, entonces nos vemos mañana, gracias-

Carlos obvio no sabia que ella era su hermana, no sabe como es ni siquiera sabe que ella vive en el pueblo.

Al día siguiente Isabel fue a ver si ella ya tenia el empleo en el restaurante, ella fue aceptada en ese empleo, ahora trabaja de secretaria para el restaurante.

En el día del cumpleaños de Carlos decidí hacerle una fiesta sorpresa en su restaurante, llame al restaurante para decirles a todos los empleados que estuvieran hay a tiempo, también llame a mis hijos para que nos veamos hay y para que este toda la familia junta en un día muy especial. Al llegar la hora de la sorpresa, me fui al restaurante para preparar la fiesta, llegue y hay estaba toda mi familia y mis amigos, íbamos a tener una gran cena familiar. Al ver a Isabel yo sabía que ella era mi hija, además de que estaba idéntica a mi cuando tenía su edad. La mire y no la puede dejar de ver, le iba a dar un abrazo pero no podía moverme, no podía reaccionar al verla me quede encantada por que había encontrado a mi hija, no lo podía creer lo que veía estaba al lado de mi hija. En eso llega mi hijo, Carlos y le dimos la sorpresa, cenamos y cuando estábamos en el postre le pregunte a Carlos

- ¿Quien esa de negro muy bonita?

- Ella trabaja aquí en el restaurante, es nuestra secretaria

- Y, ¿Cómo se llama?

- Isabel

- Hijo, creo que ella es mi hija, mi hija Isabel

- ¿¡Que?!

- Si, esta igualita a mi cuando tenia su edad, no puedo creerlo estoy viendo a mi hija, estoy muy emocionada. ¿Me puedes llevar a que me conozca y que ella me conozca?

- Claro, te la voy a presentar- Me jalo hacia ella- Isabel, esta es mi madre de la que tanto te eh hablado.-

- Hola es un gran placer conocerla- dice entusiasmada

- No el placer es mío.- quería darle un fuerte y gran abrazo pero no podía ella ni sabia lo que había sucedido con mi hija.

- Bueno ya me tengo que ir a mi casa, mi mamá de seguro se esta volviendo loca.- dijo riéndose, agarro sus cosas y se fue a su casa.

Cuando dijo que se iba con su mamá, sentí que la iba a seguir y iba a matar a su mamá que me robo a ella hace 25 años.

Pasaron meses y yo y Isabel nos hicimos unas muy buenas amigas las mejores, casi. Un día mi esposo regreso de la nada a mi pueblo, cuando toco a mi puerta el dijo que si le podía dar hogar no lo deje entrar, le dije que me dejo abandonada y que nunca mas intente pasar delante de mi casa, lo malo es que mis hijos vieron y escucharon todo el gritadera y lo dejaron quedarse en mi casa que yo pago y compro la comida.

Al quedarse, el escucho mis conversaciones con mis hijos y el supo que nuestra hija Isabel estaba viviendo aquí en el pueblo con nosotros. El decidió buscar su casa para que el le pudiera decir a ella que el es su padre.

Pasaron meses hasta que el descubrió en donde vivía y fue a su casa en la noche cuando Isabel le abrió la puerta el le dijo al instante

- Querida, ella no es tu madre, tu verdadera madre es Lucia la madre de Carlos

- De que estas hablando?

- Tu eres la hija secuestrada de Lucia

- No te creo, esto debe de ser una broma de que estas hablando

- Tu eres mi hija

- ¿Qué? Esto no es posible pero ella es mi madre

- No ella te secuestro de tu madre, ella te quito de los brazos de tu madre

- Es esto cierto, Diana?

- Si, hija pero yo te cuide yo te protegí te alimente

- Como pudiste! Estas loca de quitarme de mi madre, voy a llamar a la policía

- No, no hagas eso!

- Muy tarde Diana te vas a la cárcel

Llego la policía y se la llevo directamente a la cárcel Isabel se Vino a mi casa de imiediato se durmió en el cuarto que siempre le estaba guardando y expulsé a mi esposo de mi casa. Y ahora ya tengo a toda mi familia completa.


Memorias (Karen Zaragoza 24)

Oí una bomba, Comencé a correr, No quería que me pasara lo mismo que mis trabajadores. Corría, Me adentraba en un bosque. Cuando pude, me refugie en un árbol, mi respiración se cortaba. Empecé a llorar no sabia lo que pasaba, no sabia si mi familia estaba a salvo, no sabia si estaba yo a salvo. Corría y lloraba. Me desperté. Todo fue solo un sueño, un sueño de mis terribles memorias, de mis más odiados recuerdos. Me dije a mi mismo “todo esta bien, eso quedo en el pasado” pero no estaba en el pasado, cada segundo que pasaba se adentraba más en mi mente. Esos sueños eran continuos, pero me decidí… todo eso iba a cambiar.




En mi ciudad natal Berna, donde siempre he vivido, no siempre fue tan calmada, durante la segunda guerra mundial hubo una etapa donde estábamos completamente conquistados. Yo viví en esa época, y sufrí. Perdí a familiares y a amigos muy queridos. Afortunadamente esa época pasó y ya no es lo mismo. Yo vivo con mi nieta Caroline.. Mi única nieta. Mi hija y su padre murieron en un accidente hace 2 años. Un día llego de la escuela, estaba muy entusiasmada y me pregunto la única cosa que desearía que nunca me hubiera preguntado..



-Abuelo.. ¿Que sabes de la 2nda guerra mundial?-dijo expectante por mi respuesta.

-Pues lo que se tiene que saber Caroline. ¿Porque me preguntas eso?- dije sorprendido todavía por su pregunta.

-En la escuela me dijeron que investigara sobre eso-dijo ella.

-Caroline, la vida no siempre fue tan fácil. Durante esa guerra todo el mundo sufrió, nadie sabía hacia donde se dirigía pero afortunadamente paso. Esa época yo sufrí pero no tanto como otras personas.

-Los judíos- dijo interrumpiéndome.

-Si ellos sufrieron mucho. Fueron privados de su religión, de sus costumbres, hasta de su propia vida.

-¿De su vida?- dijo pasmada por la historia.

-Si. Pero eso fue hace mucho y a simple vista todo ha vuelto a la normalidad.- dije intentando que no siguiera preguntando.

-Y abuelo… ¿tu como sufriste?-dijo ella.

OH no… lo único que no quería que me preguntara..

-Pues hubo una época donde los dos bandos pasaron por nuestro país y pelearon. Entonces estuvimos en medio de una guerra. Nadie sabía como reaccionar… Aquí no es un lugar de guerras.. Pero basta de tantas preguntas. Tú y yo debemos de ir a dormir, Ya que mañana tú tienes que ir a la escuela y yo tengo varias cosas que hacer. Así que a la cama jovencita.

-Esta bien. Buenas Noches Abuelito-me dio un beso en la mejilla y se fue, con sus brincos y su alegría de siempre, hacia su cuarto. Y a los pocos minutos ya oía sus ronquidos de siempre.



Esa noche…. Esa noche recordé todo..

Todo empezó cuando yo trabajaba con mi padre en su relojería, una de las mas famosas en Berna.. Había empezado la 2nda guerra mundial, pero en Berna todavía no se sentía ningún efecto.. Un día llegaron un grupo de soldados a la tienda.. Tocaron y les abrí..

Al entrar pude notar quien eran, tenias sus grandes signos de nazis… mi piel se volvió de gallina al verlos ahí, me sorprendí. ¿Que querían de mi?

-Buenos días caballeros, ¿Qué los trae por aquí?-dije intentando ser lo mas gentil y propio posible.

-Necesitamos 20 relojes, perfectamente sincronizados, listos para los generales durante la batalla.-dijo uno de ellos con una voz muy poderosa.

-¿En cuanto tiempo los tendría?- dijo otro de ellos.

-Como es una petición urgente, los tendría dentro de una semana-dije yo expectante a como reaccionarían por el lapso de tiempo.

-Perfecto. Vendremos por ellos la próxima semana. Hasta luego- dijeron mientras se fueron todos.

Di un gran respiro y me relaje. Mi única misión era tenerlos a tiempo. Solo eso haría y me dejarían en paz. Solo eso.

Inmediatamente empecé a trabajar en los relojes y a hacer que los otros trabajadores dejaran lo que hacían y comenzaran a trabajar en ellos. Esa misma tarde otros soldados llegaron a la tienda. Yo pensaba que eran los nazis que querían que le hiciera mas relojes, pero no fue el caso.

Entraron con su uniforme azul y perfectamente peinados.

-Buenos días señor, le rogamos que nos elabore 15 relojes-dijo uno con un tono de voz francés, sin duda era mas amable que el alemán.

-Claro señor no es ningún problema, tenia algunos pedidos pero pondré los de usted en lista de urgente. Estarán listos en una semana-dije muy nervioso.

-Perfecto-dijo mientras se iban.

Dios, que había pasado. Los dos enemigos me habían hecho encargos y vendrían por ellos el mismo día… ojala no pase nada malo.

Y así pasaron los días.. Yo trabaje incansablemente en los dos encargos. Cuando la semana paso yo ya los tenía hechos los 2 encargos. Ese día desperté, me bañe y hice toda mi rutina de siempre. Llegué al trabajo y me puse a trabajar en los pedidos que habíamos hecho de lado para completar los otros. Alrededor de las 5:00 de la tarde, cuando mas trabajadores había en la fabrica, llegaron los alemanes por su pedido.

-Señor, ya tiene nuestro pedido completo-dijo uno de ellos.

-Claro, aquí están sus 20 relojes-les entregué su bolsa con su pedido.

Empezaron a contar los relojes y dijeron-Señor aquí solo hay 15-.

-OH, lo siento me equivoque de bolsa, Aquí esta la suya.-Les di la que verdaderamente era de ellos.

-Muchas gracias, aquí esta su dinero y hasta luego-dijo uno de ellos.

Se oí su marcha perfectamente sincronizada cuando salían de la tienda cuando oigo un disparo. Los franceses habían llegado por su pedido y al ver a los alemanes ahí aprovecharon para empezar una mini batalla. Todo mi personal empezó a correr fuera de la fábrica. Poca gente pudo salir ya que las puertas se atascaron gracias a tanta gente que quería pasar por ellas.

Oí una bomba, Comencé a correr, No quería que me pasara lo mismo que mis trabajadores.

Ese era el recuerdo de mi pesadilla y de mis memorias. Así empezó todo, y gracias al cielo acabo pronto, pero sin duda fue uno de los días mas trágicos de mi vida, de mi familia y de mi empresa. A pesar de eso pudimos seguir adelante construyendo otra tienda ya que la anterior quedo en ruinas. Esta fue mi historia. Los recuerdos de mis sufrimientos durante una de las guerras mas recordadas y mas odiadas de la historia… Una guerra que cambio mi vida para siempre.




Fernando Morán 23

Nació en Alemania, en una época complicada. Creció, y tuvo una vida relativamente normal, hasta que llego a los 10 años. Últimamente había escuchado que había una guerra por Europa, pero nunca le importo mucho. Hasta que un día como cualquiera llegaron unas personas con atuendo de soldados, traían armas que brillaban con la luz del sol.


Fue ahí cuando no volvió a ver a su familia y se convertiría en un prisionero de guerra destinado a sufrir.



Se cayó de la cama, todo había sido un sueño, una pesadilla o talvez un deseo sin completar. Despertó con su conciencia preocupada, solo podía pensar en su miserable pasado.

Los segundos cada vez eran más largos en su cabeza, aún cuando sabía que el reloj seguía contando de manera igual a la que el estaba acostumbrado. El cielo se cubrió de nubes anunciando la llegada de una gran tormenta, se desespero y supo que el momento había llegado, la hora que tanto había esperado por fin estaba aquí.

Caminó silenciosa y cuidadosamente por la habitación esperando a que los soldados finalmente se hubieran ido. Estaba preparado para hacerlo. De su calceta sacó una navaja y terminó de cortar el metal que lo tenía aprisionado al frío metal de su cama. Tenía que actuar con rapidez, sabía con exactitud que a la media hora volvían los soldados, y no tenia tiempo que perder. Ya había preparado lo necesario para que no se dieran cuenta de su ausencia, por lo menos durante varias horas (el tiempo suficiente que necesitaba para realizar su escape). Movió la cama y se introdujo en el conducto de agua. No tenía ningún objeto que le pudiera alumbrar y estaba muy oscuro, aún así siguió avanzando por el ducto, muchas veces sintió que algo le recorría los pies, las piernas u otras partes de su cuerpo, llegó a imaginarse lo peor, pero el miedo y el susto no hacían efecto ante él, después de tanta tortura por tanto tiempo era capaz de soportar cualquier cosa.

No sabía cuanto tiempo llevaba ahí dentro, pero si de algo podía estar seguro era que llevaba más de una hora venía avanzando por el ducto sin parar. Se detuvo para beber la última gota de agua que quedaba en la cantimplora de su compañero que había fallecido hace poco. Aunque esa poca agua no pudo quitarle su sed, siguió avanzando, pero cada vez era más agotador. Las gotas de sudor le recorrían el cuerpo como lluvia cayendo del cielo. Avanzando sin parar solo podía pensar en todo lo que había vivido y como su vida se perdió hace 13 años.

En su mente recordaba todos los momentos que había vivido mientras continuaba por el conducto. Ya no le importaba más nada, lo único que quería era perder su memoria, olvidarse de todo, de todos, quería volver a nacer pero ser otro en cuerpo y espíritu, alguien diferente que no cargara todos sus pesares, agonías y sufrimientos. Quería simplemente perder la vida.

Se dio cuenta como el conducto empezaba a humedecerse por la lluvia, la tormenta había comenzado y no había señales de que acabara. Sabía que esto le dificultaba las cosas, pero quiso seguir de todas maneras, pase lo que pase no quería volver a esa oscura habitación. La humedad se convirtió en gotas y con el tiempo esta misma comenzó a cubrirle las rodillas. Tenía que ir más rápido, pero ya se había agotado toda su fuerza. De todas maneras continuó con el mismo ritmo que ya traía. Y poco a poco fue sacando fuerza para poder continuar por el ducto que cada vez se humedecía más.

De repente comenzó a notar que el camino comenzaba a demostrar algo de luz, pensó que estaba cerca, se entusiasmó y se llenó de placer durante unos instantes. Y por fín salió a la luz, aunque está no era tan clara debido a la hora y a la presencia de la grande y temida tormenta. Se alegro de haberse liberado del conducto justo antes de que el agua le cubriera las piernas y de que al final había conseguido lo que mas quería, ser libre. Se paro y sintió que la lluvia lo empapaba de pies a cabeza y el viento que hacia alborotar los pelos que aun tenía secos. Se calmo con tan solo pensar en lo que había dejado atrás, volteó su cabeza y observó, empezó a reírse y tuvo ganas de gritar, pero logró parar antes de que eso le causara un gran problema. Corrió libremente por el enorme espacio verde frente a sus ojos, quedando muy atrás esa enorme construcción en la que había estado esclavizado por un poco más de trece años. De pronto sintió un extraño sentimiento, no tenía idea de a donde ir, y por primera vez en su vida conoció lo que era el miedo. Parecía estar perdido y solo en medio del espacio sin encontrar un lugar propio, algo que lo mantuviera estable, cómodo, a gusto. No quería dormir, no quería comer, no quería hablar, no tenía ni la más mínima idea de que hacer o que pensar. Pensó en esperar a que algo sucediera o a que alguien llegara, pero eso lo atemorizó más y volvió a correr. Siguió corriendo así varios minutos observando todo a su alrededor hasta que chocó con una piedra y cayó.

Sus ojos le daban vueltas, su respiración cada vez se hacía mayor; lo único que podía ver era una luz... Una extraña luz blanca que poco a poco se fue convirtiendo en gris, hasta llegar a ver con claridad el techo del cuarto de su tortura y las paredes su prisión…